¿Es realmente necesaria otra agencia de Social Media Marketing?
Socios Fundadores De Sr Potato, La Agencia De Marketing Digital Y Social Meedia

¿Es realmente necesaria otra agencia de Social Media Marketing?

Locura es hacer lo mismo una vez tras otra y esperar resultados diferentes.

— Albert Einstein

En un mundo donde una ardilla puede cruzar la Península Ibérica saltando de community manager en community manager, donde cualquier gran agencia de publicidad cuenta con un departamento especializado en marketing en redes sociales y donde una legión de pequeñas agencias se disputa las migajas del pastel para conseguir gestionar la presencia social de pymes y micropymes, es lícito preguntarse: ¿realmente tiene sentido hacer el esfuerzo económico y personal de embarcarse en la aventura empresarial de lanzar una nueva agencia especializada en marketing digital y social media?.

Evidentemente, si estamos escribiendo estas líneas es que para nosotros la respuesta debe ser afirmativa… así que simplemente vamos a explicaros por qué hemos llegado a  esta conclusión:

Es verdad que las grandes agencias de publicidad han apostado en los últimos años por aprovechar el filón del Social Media Marketing, pero nos parece que lo hacen partiendo desde una perspectiva errónea, creyéndose que seguimos en los tiempos de Mad Men y que es lícito cobrar a los clientes un fee astronómico que se destina, sobre todo, a pagar los coches de empresa y los sueldos imposibles de algunos directivos, mientras que se racanea al máximo en el servicio prestado al cliente, dejando la gestión de su presencia online en manos de becarios o de un equipo saturado de trabajo con profesionales desmotivados realizan jornadas de 10 horas como mínimo a cambio de un suelto que hace que un “mileurista” nos parezca un  privilegiado.

En otro escalón de la pirámide están las agencias o autónomos que ofrecen auténticas “gangas” al gestionar la presencia social de una marca o empresa por menos de 100€ al mes… pero a estas alturas todos sabemos que nadie regala nada, y que la publicación de unos pocos tweets y algún post en Facebook al mes se pierde “como lágrimas en la lluvia” en medio del cacofónico maremágnum de publicaciones que particulares y empresas lanzan a diario en el actual ecosistema de canales sociales.

El tercer escenario es aún más preocupante: designar al informático de la empresa como responsable de las redes sociales corporativas (al fin y al cabo Internet es cosa de informáticos, ¿no?) o dejar que sea el sobrino adolescente de alguno de los socios el que las gestione… porque ya se sabe que aquel capaz de usar Whatsapp y subir fotos a Instagram cumple todos los requisitos necesarios para responsabilizarse de representar a una marca o empresa frente a cientos o miles de usuarios.

Visto lo visto, tiene todo el sentido del mundo montar otra agencia de Social Media Marketing… si es capaz de aportar algo nuevo al panorama actual. Por eso no nos llamamos “social algo”, sino Señor Potato.

Porque nuestro planteamiento, por el que hemos dejado unas cómodas carreras en algunas de las “grandes” agencias de las que hemos hablado anteriormente e invertido nuestros ahorros, es crear la primera agencia “win win” de este país: una agencia donde ganan los clientes porque se les presentan propuestas ajustadas a sus presupuestos y sin costes ocultos, con misma la metodología y  seriedad de cualquiera de las grandes agencias de este país y la flexibilidad de una startup, una agencia donde ganan los empleados porque se valora su trabajo en su justa medida e invertimos parte de los beneficios en crear un espacio y unas condiciones de trabajo que nos obliguen a  decirles (esto es verídico y contrastable) “chic@s, id cerrando los ordenadores que se ha terminado la jornada por hoy”… y por supuesto, una agencia donde ganamos los socios al poder hacer las cosas como creemos que deben hacerse, con ilusión y energía, sin preocuparnos de las bonificaciones e incentivos de ciertos directores generales, del pago de las cuotas de lujosos coches de empresa o del amargo regusto que te deja el ver cómo los trabajadores que dependen de ti, que son los que sacan el 80% del trabajo diario adelante, viven agobiados y con dificultades para llegar a fin de mes.

Ese era nuestro sueño y esta es nuestra propuesta, ¿te atreves a probarla?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *