Diseño Antes Ordenador

Diseño antes del ordenador

A finales de los años 60 instalan el primer computador en la agencia de publicidad de Don Draper, en Nueva York. Los empleados observan con recelo la enorme y ruidosa máquina. Imaginan un futuro en el que serán reemplazados por estos cerebros eléctricos infalibles e incansables.

Hoy, sin embargo, no concebimos nuestro lugar de trabajo sin un ordenador. Sencillamente no podríamos llevar a cabo la labor diaria. Se ha convertido en un fiel aliado, una extensión de nosotros mismos.

Volviendo de nuevo atrás, el día a día de un diseñador de hace 40 años consistía en entintar y colorear ilustraciones, recortar fotografías, combinar tipografías a mano, calcar siluetas… Un trabajo artesano y minucioso para componer cada pieza. El tiempo apremiaba (en eso no han cambiado tanto las cosas) y un error suponía un retraso inaceptable.

El diseñador digital

El paso de la utilización de herramientas físicas tradicionales al plano digital, a principios de los 90, supuso algo parecido a la aparición del sintetizador en la música o la cámara de vídeo para contar historias: un nuevo mundo de posibilidades infinitas a nuestro alcance. ¡Y con la opción de revertir errores! Un sueño hecho realidad.

El diseñador se ha reinventado totalmente desde entonces. Los programas de creación de contenido facilitan enormemente nuestra labor: lo que antes suponía horas de trabajo, ahora es realizable en tan sólo diez minutos y con mejores resultados. Es posible volver a estados anteriores del documento, generar varias versiones rápidamente, trabajar a distancia con tus compañeros… Sin estas facilidades no sería posible satisfacer la enorme cantidad de contenido que se demanda cada día en nuestros lugares de trabajo, como por ejemplo, en nuestra agencia de marketing online en Madrid.

Una de las primeras versiones de Photoshop para Mac.

El software creativo evoluciona rápidamente y cada vez es cada vez más potente y accesible. ¿Quién no tiene ordenador en casa? Las versiones libres como Gimp, InkScape o Blender no tienen nada que envidiar a las versiones de pago. Esto ha dado lugar en los últimos años a cierto intrusismo profesional. Pero, aunque las herramientas están al alcance de quién las necesite, otro asunto es el talento del que dispongas… Lo siento, el Power Point que hiciste en la universidad no te convierte en diseñador.

Para terminar, los amantes del look retro, podéis echar un vistazo a este interesante vídeo en el que se muestra el proceso de creación de una pieza de manera tradicional. ¡Confieso que echo de menos el lápiz, el papel y mancharme las manos!

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